11 Avr 2009
EDUARDO PARA SIEMPRE. Por Manuel CaleroEscrito por Manuel Calero con motivo del evento realizado en la cineteca Mérida el 3/04/2009 como motivo de su aniversario luctuoso
12 Feb. 2009
RECONOCIMIENTO A EDUARDO ORTEGÓNEste XXIV Otoño Cultural 2007 es la gran fiesta de los artistas que enaltecen nuestra cultura. “Nuestro gran evento como nunca antes”, confirma que Yucatán es cuna de talento en todas las disciplinas artísticas. Como parte de los festejos de éste Otoño se develará una placa indicativa de la Casa-Taller de Eduardo Ortegón, lugar mítico en el que el pintor marcó parte importante de la historia de las artes visuales de Yucatán. La develacion la llevará a cabo el Director General del ICY, Renán Guillermo González, mañana martes 30 de octubre a las 9:00 hrs; en el domicilio ubicado en la Calle 37 No. 511 por 60 y 62 Centro.En las artes visuales encontramos diversos movimientos y tendencias que se simplifican en figuras que han trascendido al panorama mundial del arte. Entre ellas, el nombre de Eduardo Ortegón, denota una gran influencia y legado en el abstraccionismo. Eduardo Ortegón nació en Mérida en el año 1946; artista autodidacta comienza a exponer en 1981 en la Galería Akil. A partir de ese momento su carrera toma impulso que lo lanza como uno de los mejores representantes del abstraccionismo de Yucatán. Su trabajo se ha expuesto en numerosas muestras colectivas e individuales. Entre los principales reconocimientos a los que se ha hecho acreedor se encuentran el Segundo lugar en la Bienal de la Plástica Yucateca en 1987. Fue becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes a través del ICY. Recibió la Medalla al Mérito Artístico del Gobierno del Estado de Yucatán en 1997. Su obra se ha plasmado en diferentes estudios, mencionados en los libros “En voz de los pintores” y “Luz y color en la abstracción”.
12 Feb. 2009
Ortegón o el acto puro de serPintar, para Ortegón, era puro placer. Un día si y otro también, la blancura del lienzo era una experiencia nueva, renovada. Autodidacta por convicción, jugaba con formas imaginarias e inventaba los colores cada día. Nunca satisfecho, pintaba y modificaba sus cuadros sin límite de tiempo. Parecían inacabables: también inabarcables. De espíritu lúdico, y por supuesto antisolemne; negado a las escuelitas académicas y cursis que pululan por todas partes, su obra transmite alegría y gozo de la vida. Sus pinturas permanecen y duran porque el artista – el auténtico – trasciende este mundo y le sobrevive. Aquí quedó el elocuente, y feliz, testimonio de Eduardo: el artista, el bohemio, el amigo. No es poca cosa. MB
12 Feb. 2009
Eduardo Ortegón (el flaco) por Bertha CorreaEduardo Ortegon (el flaco) es para mi alguien a quien conoci casi toda mi vida.
desde mi adolecencia cuando tuve mi primer trabajo en una rentadora de carros el y juan germon eran mi competencia en la rentadora de enfrente, pero mas que competencia eran mis compinches.........porque como las rentadoras solo daban comisiones a los que recomendaban clientes ellos recomendaban a mis clientes y yo a los suyos jeje, asi empezo nuestra increible amistad.
años mas tarde fuimos vecinos en la privada de montejo, ahi conoci a chachi que se convirtio no en mi amiga sino en mi hermana, por su calidez y su madurez de la cual yo carecia. solo tenian en ese momento a danika e ileana que siempre estaban en el patio de la privada jugando con mis hijos. despues se fueron a boston y al regresar sorpresa!!!chachi embarazada, esto fue de verdad una aventura pues el flaco juraba que en esta ocacion tendria su MACHO!! la noche antes a que chachi diera a luz todavia estabamos en leo y el presumia que tendria un varon.......al dia siguiente temprano llame a su casa y me contesto doña ketita, mama del flaco, y me dijo que chachi ya estaba en la clinica y que ya habia dado a luz, le pregunte que fue?? y dijo GEMELAS, DOS NIÑAS...... sin pensarlo le respondi: ahora si el flaco chi... a su madre por partida doble!!! esto me costo que doña ketita me dejara de hablar un tiempo jeje
es imposible contar todas las vivencias, buenas y malas, que pasamos juntos y muy dificil explicar el amor que nos unio para el resto de la vida....las navidades en mi casa con todos ellos, los años nuevos en su casa con todos nosotros y mil gentes que siempre llegaban de la nada y eran muy bien recibidos.......no creo que haya nadie que fuera a casa de chachi y el flaco que no se sintiera como en su propia casa, pues ellos no conocen la palabra egoismo.
en fin me encantaria poderles contar todo el camino que hizo el flaco en la pintura desde las primeras que hizo con los rodillos de mi lavadora que desmantelo, hasta las obras maestras que logro a base de empeño y dedicacion.
lo que si les puedo asegurar es que es una persona muy especial con caracteristicas unicas no solamente como pintor sino como ser humano. y hablo en presente de el porque hasta hoy no puedo hacerme a la idea de que esta en otro lado.
con todo mi cariño para las "chiquitas" y sobre todo mi admiracion a chachi por su paciencia y amor hacia el flaco. no saben como los envidiaba las tardes en la privada cuando se sentaban en el patio y platicaban horas como dos enamorados...
bertha correa.
12 Feb. 2009
Ortegón:El pintor y sus ModelosEstar frente a un cuadro de Eduardo es como quedarse cuadrado frente a Eduardo mismo. Porque en ambos, obra y creador, podemos experimentar una compulsiva necesidad de entrar en fértiles diálogos con el otro o quedarse simplemente perplejos, nunca indiferentes, frente a intensísimos monólogos de variable profundidad. Este arte de la conversación que abrasa abrazando tendría necesariamente que llamarse Artegón: arte cálido, arte compartido, arte amigo. Si Saramago no miente cuando dice que las imágenes miran con los ojos que las miran, entonces Ortegón nos observa atentamente desde el fondo de nuestra pupilas que lo registran y convocan convocando trazos y colores en una tertulia sin fin. Frente al caos de la inspiración, Ortegón busca durante el día con ardiente paciencia el Orden ordenando una cerveza bien helada en tanto la cómplice madrugada lo espera sin prisas y sin reclamos con un sobrio y lúcido pincel para colocarlo en la mano siempre extendida del que crea creyendo, generosa y fraterna como él. La obra de Ortegón nos invita a tomar asiento alrededor de una mesa de amigos a la hora de la celebración del acto puro de ser.Tony
12 Feb. 2009
Luz y color en la abstracción. Jorge Cortés Ancona
Un libro que permite acercarse a una de las facetas del arte contemporáneo de Yucatán es Luz y color en la abstracción. Arte en Yucatán, que incluye a doce pintores yucatecos. Con un texto de análisis del crítico Luis Carlos Emerich y el trabajo de compilación de Fernando Muñoz Castillo, esta obra deriva de una idea original de Jorge Sobrino Sierra y fue editado en coordinación por el Ayuntamiento de Mérida y la Facultad de Arquitectura de la UADY.
Partiendo de Fernando García Ponce, el único fallecido de los incluidos, los demás artistas cuentan a la fecha con edades que van de los 43 a los 65 años. Por orden alfabético, ellos son: Francisco Barajas, Jaime Barrera, Manuel González, Adela Isaac, Manuel May Tilán, Eduardo Ortegón, Gabriel Ramírez, Jorge Sobrino, Juan Trejo, Alberto Urzaiz y Ralf Walter.
En el libro de 84 páginas, en papel cuché, aparecen tres cuadros en color de cada pintor, con sus retratos fotográficos en blanco y negro y un breve comentario personal. En su análisis Emerich habla acerca de las condiciones en que se halla actualmente el arte abstracto a casi un siglo de haber aparecido y hace un comentario específico de cada uno de los pintores incluidos en el libro. Como particularidades señala que se adscriben a una sola tendencia, que tienen en común reconocer como sus predecesores a García Ponce y a Gabriel Ramírez y que todos hacen énfasis en el color. Como aspecto relevante indica el de la emotividad que aportan "al caos del arte actual".
En el texto de Jorge Sobrino se explica el origen del proyecto y se hace mención de aquellos otros pintores que en algunas etapas de su carrera incursionaron en el arte abstracto, sin que haya sido su principal tendencia. Sin embargo, en todo este recuento del libro es de lamentar la ausencia, tanto en mención como en obra, de µlvar Carrillo Gil, que aunque vivió la mayor parte de su vida en la capital del país, nació en Opichén y nunca perdió el contacto con Yucatán fomentando siempre en la capital la cultura yucateca y, en especial, su arte y sus artistas. Cronológicamente, es el primer pintor abstracto de Yucatán y es una lástima que no contemos con cuadros suyos en nuestra Entidad.
En la presentación realizada en la Facultad de Arquitectura la noche del viernes 12 de enero, estuvieron presentes en la mesa de presidium, el crítico Emerich, los pintores Sobrino Sierra y May Tilán, el investigador Muñoz Castillo, los representantes del Ayuntamiento, Celia Pedrero y Fernando Faz, y como conductora María Teresa Mézquita. Al inicio, se proyectó un video del curador cubano Evelio Pérez Paula relativo al libro.
En su intervención, Emerich manifestó el agrado que le produjo ver de manera directa las obras que conforman este proyecto y que se exhiben en la sala 3 del Centro Cultural Olimpo, ya que para escribir su texto analítico sólo conoció los cuadros incluidos en el libro -con excepción de la obra de García Ponce y de Ramírez- por medio de fotografías, todas del mismo tamaño. A su vez, Fernando Muñoz señaló la necesidad de que los artistas yucatecos busquen difundir de manera más amplia su trabajo y remarcó la necesidad de vincularse con críticos de relevancia nacional para poder proyectarse fuera del ámbito local.
En todo este proyecto de edición también colaboraron el pintor May Tilán en la coordinación del proyecto, Miriam Molina en la curaduría y museografía, Marco A. Marrufo Piña en el diseño, Alejandrina Garza de León en el cuidado y corrección de textos y Humberto Suaste en la fotografía.
La publicación de este libro representa un paso importante en la difusión del arte de Yucatán.
12 Feb. 2009
Falleció el pintor Eduardo OrtegónConrado Roche Reyes
El arte de luto
"¡Que no quiero verlo!"
G. Lorca
12 Feb. 2009
El pintor OrtegónJorge Cortés Ancona
Eduardo Ortegón, recientemente fallecido, fue ante todo un pintor abstracto. Una parte de su obra muestra una actitud lírica, con los elementos moviéndose en libertad por la tela. En otros buscaba una base geométrica para estabilizar la composición, jugando con el equilibrio y el desequilibrio de los elementos. A veces había sugerencias de la realidad, sin llegar al mimetismo, en especial con temas marinos. Era un pintor de estilo propio, perfectamente reconocible.
El arte de Yucatán pierde además de uno de sus principales pintores a un insustituible animador. Era alguien siempre esperado en las exposiciones. Y cuando llegaba él, llegaba la fiesta. "¡Cutis!" era el eufemismo gritado con que saludaba y se le saludaba, con todas las variantes posibles. A menudo expresaba a torrentes sus ideas acerca del arte y el artista en relación con la vida. Lo hacía de un modo nada solemne, como si estuviera improvisando las ideas y surgieran ocurrencias que él mismo era el primero en celebrar. Fue uno de los que han tenido la osadía de vivir exclusivamente de la pintura, aun con una familia que mantener. Riesgo que le hacía tener períodos difíciles, sobre todo porque, a diferencia de otros artistas visuales, nunca impartió clases y no era afecto a los encargos. Su trabajo era fundamentalmente el que le dictaba su orgullosa voluntad. Era uno de los que más hablaban de desenvolverse libremente en la vida. En sus apariciones públicas en los medios; como en la televisión o en imágenes de prensa se le veía con la lata de cerveza o el infaltable cigarro en la mano o en la boca, sin que le preocupara guardar apariencias. Fue un pintor dedicado a su trabajo, nutrido no sólo de vida sino también de lo que le aportaban las otras artes. Y mucho tenía que ver que su padre Felipe Ortegón (de quien quedó huérfano muy niño) fue poeta, amigo de otros poetas como Gabriela Mistral, y eso era algo que lo enorgullecía. Aun con su carácter alegre y a la vez propenso a los estallidos (cómo regañaba a tanta gente), siempre se le vio con la seriedad que merece una labor constante de artista. Su casa era punto de reunión de otros pintores y escritores con los que alegaba y discutía sobre mil temas. No se arredraba ante la crítica. Alguna vez que escribí un texto que en parte le era negativo, me tocó a los pocos días encontrármelo junto con Miguel Bojórquez en el café "Nicte há", al paso de la gente, e invitarme a sentarme a tomar una cerveza, que terminaron siendo varias, sin que se hablara del asunto. Con el tiempo, años después volvió al tema ahora sí discutiendo esa crítica pero no con mala intención ni ánimo vengativo, sino como parte de su alegato en turno. Las ideas artísticas borboteaban en él. Hace unos 14 ó 15 años fui a su casa-estudio a entrevistarlo. En plena actividad para una exposición que sería tres días después, trabajaba con la presencia de un profesor vecino suyo y abundantes caguamas. La entrevista fue larga y caótica. Había sustancia en sus comentarios, sí, pero mil interrupciones, entre ellas las constantes de su locuaz vecino. Entre gritos, regaños, llamadas telefónicas, trazos, pinceladas, compras de más cerveza, trascurrió todo. Pero la entrevista salió con orden, sin que se perdiera el espíritu del propio Ortegón. ¿Cómo pudiste ordenar ese caos?, preguntaba tres días después el vecino juerguista. El problema no era ese en verdad, sino el de que terminara el conjunto que se habría de exponer, cosa que ocurrió unas pocas horas antes de la inauguración de la muestra. Ahora veremos más al pintor, a su obra, y extrañaremos al personaje. Porque si alguien podía tener un anecdotario abundante, ese era el popular "Flaco". Aquel que faltó a una exposición suya muy concurrida porque se quedó en un bar cercano; aquel que en la inauguración de una muestra de la Bienal vio que su pintura de gran formato había sido colgada al revés y tuvo que colocarla bien a riesgo de caerse con todo y cuadro; aquel que fue detenido por la policía por andar en su propio carro, al que él mismo había reportado como robado luego de olvidarse en una bebedera de dónde lo había estacionado; ese Ortegón que nos hacía morirnos de risa con la historia de su nana hermafrodita y otras ocurrencias sobre sus ascendientes, en fin... Ese Ortegón que tanto quería a su esposa y a sus hijas. Uno de mis últimos recuerdos de él fue en un restaurante-bar departiendo con los pintores del proyecto Panorámica Plástica y él estaba esperando con fervor de adolescente que su adorada Chachis llegara. Chachis, la más popular, querida y respetada de las esposas de los pintores, de la que no había duda de que era su más firme apoyo. Había planes de organizar una exposición de homenaje a Eduardo Ortegón donde cada uno de los pintores amigos suyos donaría un cuadro cuyo importe de venta sería destinado para ayudar al enfermo pintor. Aunque ya haya fallecido, pienso que debería hacerse, tanto para rendirle el homenaje merecido como para ayudar a sus deudos. A la vez, será conveniente hacer una amplia retrospectiva suya y empezar a hacer el catálogo de su obra
12 Feb. 2009
Hasta siempre Ortegón por Hortencia Sánchez¡Nunca dirás adiós! jueves, 12 de abril de 2007
12/12/2010 @ 15:11:07
por ortiz liman
Es un cuadro abstracto y como ...
18/11/2009 @ 07:49:25
por ioa
Gracias Ile esta super que bueno ...
16/02/2009 @ 17:07:33
por Ortegon
Eduardo Ortegon (el flaco) es para ...
13/02/2009 @ 19:33:31
por correa bertha